Plufah me sonríe
ampliamente haciendo que parezca que en ningún momento había estado tan serio y
misterioso. De repente cierra los ojos y pienso que se va a desmayar, estoy a
punto de levantarme para cogerlo al aire cuando empiece a caer, pero no, empieza
a hacer de nuevo esos signos extraños con las manos, se le ponen los ojos
blancos completamente y de repente, aparece de la nada un libreta nueva junto
con un estuche con bolígrafos y lápices a doquier sobresaliendo del mismo
estuche.
- Toma- Plufah me extiende
una pequeña mano peludita y yo cojo de ella la libreta y el estuche mientras el
dice animadamente eso.
Los coloco encima
del pupitre y me vuelvo a sentar, pues me había levantado para cogerlos.
-La especie mas
inofensiva de todas es el Ri, es como un conejito, siempre de un color blanco
rosado, la única manera de saber cuando es un Ri y no un conejo es lo
siguiente- Plufah grita muy fuerte en un idioma parecido a unos silbidos y
cacareos, yo me asusto y por unos segundos creo que estoy perdiendo la razón,
que esto no es mas que un sueño extraño con cosas mas extrañas aún. – Mira.
De la nada y con
un dulce plop, aparece encima de mi mesa un conejito blanco rosado, que me mira
con unos ojos grises grandes que brillan con el sol. Mueve su colita de lado a
lado, es una monada.
-¡Que monada de
conejito!- digo yo.
Acerco mi mano a
su pelaje para acariciarlo, y, de repente desaparece con otro dulce plop.
-¡Piiip! Mal, eso
no es un conejo es…- dice Plufah.
Las ultimas
palabras son tapadas por otro plop, y noto un peso en la cabeza.
- Es un Ri- digo
yo pensando en voz alta.
-¡Exacto!- dice
Plufah contento de que lo haya entendido.
Plufah empieza a
escribir en la pizarra: “Los conejos y los Ri son difíciles de diferenciar, los
Ri son diferentes de los conejos por lo siguiente:
- Los Ri siempre
son de un color blanco rosado, el color de ojos cambia, pueden tenerlos tanto
negros como ambarinos pero eso no afectara a que sea un Ri o no. Así que si es
negro, blanco o marrón o cualquier otro color menos blanco rosado siempre será
un conejo.
- En el caso de
que el animal que desees identificar sea blanco rosado solo hay una manera de
saberlo, los Ri pueden desaparecer y aparecer donde quieran cuando quieran, ese
es su poder mágico, los conejos no hacen eso porque no son mágicos.”
Yo cojo al conejo
de mi cabeza y me lo dejo en el regazo mientras me remuevo el pelo para
quitarme el pelo del Ri. El Ri me mira con sus ojos grises y vuelve a
desaparecer y a aparecer en mis brazos. Empiezo a acariciarlo.
-¿Puedo
quedármelo?- le pregunto a Plufah.
- Claro que si- me
dice Plufah.
- Vale, como eres
hembra te diré Bolita- digo yo, entusiasmada, desviando mi mirada a el Ri,
haciendo que nuestras miradas se crucen, llenas de ternura y amor.